Conay nació de una pregunta

¿Qué agua estamos tomando todos los días?

Hace más de ocho años, en nuestra familia empezamos a buscar una alternativa para el agua que tomábamos en casa.

Esa búsqueda me llevó nuevamente a la cerámica, a investigar técnicas de filtración y a recuperar conocimientos que ya existían mucho antes de nosotros.

Una técnica antigua para una necesidad actual

La filtración cerámica forma parte de conocimientos desarrollados por distintas culturas mucho antes de la aparición de los sistemas domésticos modernos. En Conay recuperamos esos principios y los llevamos a nuestra propia práctica artesanal.

Un oficio que sigue vivo

La cerámica no es solamente el material con el que hacemos nuestros filtros.

Es el oficio desde el que aprendimos a observar la materia, entender sus posibilidades y desarrollar nuestra propia forma de trabajarla.

En Conay recuperamos saberes de la cerámica filtrante y los seguimos poniendo a prueba, pieza tras pieza.

De la tierra a tu casa

Tierra — Arcilla y materiales seleccionados.

Forma — Cada pieza se moldea a mano.

Secado — La pieza se seca antes de entrar al horno.

Fuego — La cocción transforma el barro.

Casa — Revisamos cada pieza antes del envío.

Hecho por manos

Cada Conay pasa por las manos de Patricia.

No hay una línea de producción detrás. Hay un taller, herramientas, materiales, decisiones y una persona que conoce el oficio y se hace responsable de cada pieza.

Cada etapa importa

El secado y la cocción son fundamentales para obtener una pieza correctamente terminada.

Cada filtro atraviesa las etapas necesarias antes de llegar a tu casa.